Archivo de la categoría: Pasión colchonera

Atleti de mi vida

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¡ Campeones, campeones !

Ultima victoria atlética al Madrid (1998)

Por un Atleti de sus socios

Algo no marcha bien en el mundo capitalista del fútbol. El equilibrio entre el negocio y el “sentimiento” de los aficionados con sus colores favoritos se rompe a girones. Las diferencias entre los más grandes y el resto de club se acrecienta cada día. Y no sólo vemos esto en España.
Difícil solución. No este este un mundo de manifestaciones y de pancartas reinvidicativas. Pero al menos, transmite mensajes que alguien debería recoger y canalizar.
Ayer alrededor de 800 personas se aglutinaron en torno a la movilización convocada por la plataforma “Atléticos por el Cambio”. “Por un Atleti de sus socios” fue el lema que encabezó la movilización. La comitiva entonó cánticos contra los actuales gestores como “Diles que se vayan”, “Estamos hasta los huevos de la familia Gil” o “Delincuentes, delincuentes”.
Se repartieron también panfletos con el título “El Atlético somos nosotros” y muchos de los asistentes portaban bufandas con los colores amarillo y verde, que últimamente han utilizado los opositores para identificar la iniciativa.
50.000 socios X 3.000 Euros son 150 millones de Euros. Si en este precio estuviera incluído el abono para la siguiente temporada en las 3 competiciones en el que particípe el equipo, sería un buen precio para comprar el Atleti y que este fuera de sus socios, con elecciones y participación.
¡ menudo sueño más irreal ! ¿verdad?

Dogma Rojiblanco

Os invito a daros una vuelta en este nuevo blog: http://dogmarojiblanco.blogspot.com

Catenaccio

Este artículo está sacado de un magnífico blog cuya lectura recomiendo especialmente: “Fútbol & Soccer”
Si le verdad queréis saber de fútbol “Fútbol & Soccer” debe estar siempre entre vuestros favoritos.

Corría el año 1949. Faltaba un año para que se disputara la cuarta edición de la Copa del Mundo, en Brasil. Una Copa del Mundo dominada hasta entonces por la selección italiana, campeona en las dos anteriores ediciones. Todo hacía presagiar que esta vez no sería diferente, y que los transalpinos volverían a conquistar tan ansiado título. Un Torino repleto de estrellas y jugando un fútbol espectacular, liderados por Valentino Mazzola, padre del mítico jugador interista, Sandro Mazzola, dominaba tanto el fútbol italiano (4 ligas ganadas en 5 años así lo demuestran) como en el europeo. El Toro era el orgullo de Italia, aportando hasta 10 jugadores a la selección, convirtiéndose de esta manera en la columna vertebral de la escuadra azzura.

Pero todo esto cambió un trágico 4 de mayo de ese mismo año, 1949, a las 16:02. Un avión de pasajeros que transportaba a toda la plantilla del Torino y a algunos pasajeros más, se estrelló en Superga, a 20 kilómetros de Turín, contra la catedral de la ciudad. El equipo venía de disputar un partido amistoso contra el Benfica en Lisboa. La tragedia fue absoluta, ya que no se encontró un solo superviviente. Esto no sólo dejó una huella imborrable en el corazón de sus familiares, si no que mermó toda esperanza italiana de conquistar el Mundial de Brasil del año siguiente, y anuló por completo a un equipo campeón, que si no hubiera sido por ese accidente, tal vez ahora la historia del fútbol sería bien distinta. Tal magnitud tuvo el acontecimiento, que Riccardo Carapellese, más conocido como Bala Azul, extremo italiano de gran velocidad y un enorme sentido del gol, convenció al presidente de su club, el Milán, para que le traspasase al Torino para ayudarle a resurgir.

Así dio comienzo el Mundial de 1950. Era evidente que Italia necesitaba una reestructuración urgente a todos los niveles. Se pasó radicalmente de un juego brillante a otro completamente distinto, en el que primaban el trabajo duro, un sistema ultradefensivo, un marcaje férreo al hombre y las faltas tácticas. Una actitud natural en el fútbol cuando te sientas inferior al rival: el catenaccio.

El verrou (en francés cerrojo), como se le conoció inicialmente, fue ideado por el austríaco Karl Rappan, quien lo puso en práctica con el Servette suizo allá por 1932. El sistema consistía en retrasar los dos medios del esquema táctico típico de la época (3-2-5) y utilizar a uno de ellos como líbero y al otro como marcador. Lo dio a conocer mundialmente en el Mundial de Francia de 1938, dirigiendo a la selección Suiza. Más tarde su predecesor en el uso de esta estrategia sería Nereo Rocco, quien lo utilizaría en equipos transalpinos en las décadas de los 40 y 50, como el Pádova, el Treviso o el Triestina, dándole el nombre por el que se le conoce actualmente: catenaccio. Años más tarde se le atribuyó a Helenio Herrera y su Inter de los 60, pero esto es algo totalmente falso, ya que aunque si bien es cierto que lo usaba de vez en cuando, ubicando a toda una maraña defensiva por detrás de Luís Suárez para que éste colgara balones a un par de atacantes, era sólo un recurso más de los que podía disponer, ya que este Inter practicaba un juego talentoso y exquisito.

De esta forma la selección italiana se plantó en el mundial con la idea de no hacer el rídiculo, y de poner en marcha un sistema futbolístico que muchos años después, ya en el ocaso de su vida como forma de juego, llevaría a la perfección la selección alemana en el Mundial de 1974.

Los italianos quedaron segundos del grupo 3, por detrás de Suecia, aún ganando contra Paraguay por un resultado de 2-0, pero perdiendo contra la propia Suecia 3-2. Cabe destacar la mala forma física con la que llegaron los azzurri a la competición, al tener que viajar en barco, ya que aún se recordaba la tragedia de Superga, y existía cierto pánico a volar en avión.

Esas son las razones del auge del sistema ultradefensivo en Italia. Para muchos, además, el carácter italiano también es un factor determinante. Explica Enric González, en uno de sus artículos recopilados por J.M Román en Historias del calcio y otros mundos: “Aventuremos una teoría, tan descabellada como cualquier otra. Los italianos fueron dominados por potencias extranjeras durante unos 1.300 años, hasta la segunda mitad del XIX. Se acostumbraron a que el Estado fuera extranjero y aún no se creen que sea suyo, lo que podría explicar algunos fenómenos relacionados con la evasión fiscal. También aprendieron a hacer lo mejor que se podía hacer en tal caso: aprovechar en beneficio propio los fallos del sistema dominante”. Es la teoría del error ajeno.
Concluye Enric: “El italiano tiene un sentido innato para detectar la rendija o el punto frágil en cualquier sistema que se le ponga enfrente. Espera su ocasión y la aprovecha. La esencia del calcio es, probablemente, ese talento”.
Éste fue el punto de inflexión de casi una forma de vida para muchos equipos italianos y de todo el mundo en general. El catenaccio era ya, parte de la historia del fútbol. Su padre: Superga.

“Fútbol & Soccer”

United of Manchester: sinónimo de rebeldía

Desde hace ya muchos años, y muy a mi pesar (y supongo que ustedes pensarán igual), el fútbol se ha convertido en un negocio que mueve ingentes cantidades de dinero en todo el mundo, convirtiéndolo en un circo mediático en el que priman valores como los de enriquecerse sin importar las consecuencias, traficar a diestro y siniestro con la ilusión de miles de aficionados, y en definitiva, todos aquellos valores que se acercan más a los de una empresa que a los de un club de fútbol (porque no se equivoquen, un club NO es una empresa). Con todo esto, lo que ha ocurrido es que un deporte noble en el que imperaba la modestia, el coraje, la lucha, la entrega, el compañerismo y la amistad, ha pasado a ser una detestable multinacional a gran escala, donde como ya digo, únicamente importa llenarse los bolsillos.

Pues bien, desde hace relativamente poco, concretamente desde el año 2005, un grupo numeroso (2.700 aprox.) de aficionados disidentes del Manchester United, contrarios a la ideología imperialista del fútbol moderno, crearon un club amateur como protesta a todas estas ideas anteriormente citadas, y más precisamente contra la venta del club a los magnates norteamericanos Glazer. Su nombre, F.C. United of Manchester. Dichos aficionados creen que un club de fútbol debe existir para el beneficio de los propios hinchas, y no para que ciertas personas especulen con sus éxitos deportivos. Se les conoce por el cariñoso apodo de “Red rebels”, o rebeldes rojos, en contraposición a los “Red devils” (diablos rojos) del ManU.

Los “sagrados mandamientos” (o por lo menos los más importantes) del FCUM, se encuentran en español en esta página http://www.fc-utd.co.uk/FCWorld/FC%20United%20Information%20-%20SPANISH.pdf . A modo de resumen, se pueden destacar los siguientes:

1.- El FCUM es democrático, propiedad de los aficionados y sin fines de lucro, por lo que entre otras cosas, se niegan rotundamente a llevar publicidad en sus camisetas.
2.- Es accesible y asequible para todo aquel que quiera formar parte del mismo.
3.- Tanto es así, que el abono anual cuesta la insignificante cantidad de 12£, con la posibilidad de donar una cantidad superior en beneficio del club, y por tanto, de los aficionados.
4.- Al ser democrático, TODOS los aficionados tienen el mismo derecho a votar y decidir sobre la mayoría de aspectos relacionados con el club.
5.- Actualmente juegan sus partidos como local en Gigg Lane, a 9 millas de Manchester, y hasta la fecha, han conseguido recaudar la nada despreciable cifra de 200.000£ para construir un estadio propio. Están en proceso de convencer a los vecinos e instituciones financieras para costear un nuevo estadio de 4 millones en Newton Heath, donde se originó el Manchester United.

Hay que resaltar, que 300 de estos románticos defensores del fútbol con mayúsculas, trabajan voluntaria y desinteresadamente para el club, haciendo que su labor sea cuanto menos, de proporciones épicas, elevando así al United of Manchester a la categoría de gigante, aunque jueguen en la Northern Premier League (la séptima división inglesa).

Toda esta historia quedaría huérfana de pasión y verdadero sentimentalismo, si no fuera porque el pasado 5 de noviembre, derrotaron al Rochdale de la League One (sería como nuestra 2ªB española) en la primera ronda de la antiquísima FA Cup por 2-3, en el campo de Spotdale. Un hito sin precedentes en los 130 años de historia de la competición más antigua del mundo del fútbol.

Los aficionados del FCUM, invadieron el estadio del Rochdale para animar a su equipo, copando la mayoría de los asientos ante el asombro de propios y extraños. Así, pudieron observar incrédulos, pero emocionados, cómo su United of Manchester comenzaba de forma aplastante endosándole un 0-2 a todo un equipo de la tercera división inglesa, teóricamente superior a su rival en todos los aspectos. El equipo local, enfurecido ante tal humillación, reaccionó y consiguió remontar el resultado marcando dos goles consecutivos, dándole un merecidísimo y emocionante final al partido. Pero, de repente, como si de un cuento o una película se tratase, sucedió algo inesperado que convirtió en mágico y grandioso lo que, si no, sólo hubiese sido estupendo: los Red Rebels anotaron el tanto de la victoria en el minuto 94 del encuentro, tirando por tierra toda opción de que hubiera un partido de replay (el desempate en la FA Cup) y clasificándose así para la siguiente ronda de esta apasionante competición.

Los rebeldes de Manchester ya están en la segunda ronda de la FA Cup, y si la superan, podría darse el choque con más morbo desde hace mucho tiempo: Manchester United – United of Manchester. ¿A quién animarían los aficionados de Old Trafford? ¿Se atreverían a animar al equipo de barrio al son de “Glazers, no me podéis comprar”?

Si se me permite la licencia de opinar ante todo este revuelo (faltaría más. Es mi blog…), diré que en mi humilde opinión, un club tendría que ser la mezcla de ambas posturas. Me explico. No se puede hipotecar el futuro de un club emblemático, para que unos pocos “saquen tajada” y llenen sus arcas con millones y millones. Pero tampoco es positivo para la salud del mismo, que sus aficionados única y exclusivamente velen por su propio interés. Me parece del todo egoísta. Entiendo que el escudo va por encima de los intereses de cualquier persona. Ha de ser una comunión entre dinero y solidaridad, entre capitalismo y cooperativismo, entre cerebro y corazón.

Mi más sincera enhorabuena para todos estos héroes del fútbol. Ojalá lleguen lejos